Gracias Xabi.

Me inspira tu camino. Como jugador sobrio. Como D.T. con templanza.

Ver como después de 49 partidos sin derrota, finalmente llegó la tristeza de cierta forma me hace sentir paz.

Nada es para siempre. Querer que algo sea para siempre puede resultar enfermo. Nada que sea para siempre es natural.

Gracias Atalanta por demostrar que puedes dar el mejor partido de tu vida. Sin necesidad de humillar. Sin necesidad de hacer teatro.

No puedo imaginar las emociones tan profundas que deben estar experimentando los de Leverkusen. Algo tan intenso y a la vez tan confuso. Podría ser dolor. Pero no el peor dolor. Podría ser alivio? Porque finalmente la racha terminó. Algo que cargar no debe ser fácil.

Agradezco experimentar estas notas del futbol.

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