Como si fuera una tradición anual, asistí a mi segunda PlatziConf, ahora con el cabello más largo.

Fui con la intención de agradecer al equipo latinoamericano que me ayudó a encaminar mi carrera profesional sin tener que recurrir a una costosa escuela privada.
Ver de nuevo a Christian Van Der Henst y Freddy Vega, tan inspirados, alertas y enfocados, me devuelve la esperanza de ser más que un “GPT humano costoso” para una empresa estadounidense.

Conocer a Ernesto Canales de Latinoametrics fue, sin duda, el highlight del evento. Su charla tenía tiempo esperándola, y definitivamente no decepcionó.
Me inspiró nuevamente a perseguir la mejor versión de mí mismo, haciendo algo en lo que ya soy bueno y disfruto. DataViz y escribir.
Una versión personal que necesita de una ciudad llena de estímulos y “like-minded people”.
La posibilidad de colaborar en persona con proyectos y organizaciones ágiles, enfocadas en la revolución impulsada por el open source y tazas de café.
Compartir el asombro por el mundo de posibilidades con mi esposa Marina, con quien siempre hemos hablado de vivir esta experiencia en un momento significativo de nuestras vidas.
No quiero parecer malagradecido. Hace poco más de tres años, repartí mi último garrafón. Después de uno o dos años llenando y distribuyendo más de 100 garrafones de agua al día en las áridas calles de Durango.

Es una experiencia que valoro, ya que siento que fue necesaria para fortalecer mi espíritu y mi determinación por salir adelante.
Mientras trabajaba en esto y estudiaba en Platzi, me repetía una y otra vez el mismo mantra:
Seremos lo que hacemos en nuestro tiempo libre.
Soy Data Analyst en transición a Data Engineer para una compañía de telecomunicaciones en Estados Unidos.
Mi salario es cinco veces mayor a mi primer honorario como freelance en Tec, el cual también recuerdo con cariño.
Disfruto la dicha de trabajar 100% remoto, colaborando con gente muy talentosa en otro país, oyendo los pájaros en mi ventana por la mañana, compartiendo descansos con mi compañera de trabajo (mi esposa) y asistiendo a todos los eventos familiares que puedo.

Gracias PlatziConf, Pamela Valdés, Ernesto Canales, Freddito, Ophelia Pastrana, entre otros, por ayudarme a abrir un poco los ojos y ver con claridad que mi dicha posiblemente se está convirtiendo en mi zona de confort.
Una trampa muy cómoda.
He sido consciente durante meses de que, a través de mis monitores, las conexiones significativas simplemente no están ocurriendo. Sigo aprendiendo, pero no con el ritmo voraz con el que lo hacía al principio.
Necesito proyectos que den propósito a mi vida. (Aún no me siento preparado para tener hijos; pueden ver mi otro ensayo para más detalles).
Lifetime checkpoints.
Me llena de emoción mirar al pasado y recordar aquellos momentos clave donde mi coraje me ayudó a levantarme y avanzar.
- Estudiar un tiempo en Seúl, Corea, con una beca completa.
- Dejar la escuela un semestre para emprender en tecnología con ayuda de iLab.
- Comprar mi primera membresía de Platzi con lo único que tenía de dinero.
- Rescatar a mi perrito Apolo y mudarme de la casa de mis padres para poder conservarlo.
- Aceptar mi primer trabajo freelance en tecnología.
- Mudarnos, mi ahora esposa y yo, y abrir una joyería en la misma casa.
- Buscar mi primer trabajo profesional en tecnología.
Me motiva aún más pensar a dónde me llevará mi próximo impulso.
Soy consciente de que debo moverme, porque sé que estando quieto y con la mente adormecida, mi hambre y mi espíritu se deterioran poco a poco.
Deja un comentario